Uno de los casos más relevantes gestionados por nuestro despacho en Málaga tuvo su origen en un grave accidente de tráfico sufrido por un motorista como consecuencia del deficiente estado de la calzada tras la celebración de la Semana Santa. En concreto, la presencia de restos de cera procedentes de las procesiones provocó una pérdida de adherencia que derivó en una caída de gran violencia mientras circulaba por la ciudad.
El siniestro, ocurrido en abril de 2014 en la Avenida de la Rosaleda, se produjo cuando el afectado, al frenar su ciclomotor, perdió el control debido a la acumulación de cera en la vía. Como consecuencia directa del accidente, el motorista impactó contra un vehículo que se encontraba detenido en ese momento. Las lesiones sufridas fueron de extrema gravedad, requiriendo una larga recuperación de más de 500 días, incluyendo hospitalización y tratamiento médico continuado.
Entre las secuelas más significativas derivadas del accidente, la víctima tuvo que someterse a intervenciones quirúrgicas de gran importancia, que implicaron la extirpación de un riñón y del bazo. Este tipo de daños pone de manifiesto no solo la gravedad del siniestro, sino también las importantes consecuencias personales, físicas y económicas que pueden derivarse de situaciones en las que existe una falta de mantenimiento adecuado de la vía pública.
Desde el punto de vista jurídico, el caso planteaba una cuestión clave: determinar la responsabilidad por los daños sufridos. Inicialmente, la reclamación patrimonial no obtuvo un resultado favorable, lo que obligó a continuar con la defensa del cliente en instancias superiores. Tras un exhaustivo análisis del caso, se logró acreditar que la empresa encargada del servicio de limpieza viaria tenía la obligación de garantizar el adecuado estado de la calzada, especialmente en un contexto como la Semana Santa, donde existe un dispositivo específico precisamente para evitar este tipo de riesgos.
Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) estimó la reclamación, reconociendo la responsabilidad de la entidad encargada del servicio y corrigiendo el criterio mantenido en la resolución anterior. Como resultado de este procedimiento, se obtuvo una indemnización superior a los 82.400 euros a favor del afectado, compensando así, en la medida de lo posible, los graves daños sufridos.
Este caso pone de relieve la importancia de contar con un asesoramiento jurídico especializado en situaciones de responsabilidad patrimonial y accidentes derivados de la falta de mantenimiento de infraestructuras públicas. La correcta estrategia legal, el análisis detallado de los hechos y la perseverancia en la defensa del cliente resultan determinantes para lograr un resultado favorable, incluso cuando inicialmente la reclamación ha sido desestimada.
Si has sufrido un accidente en circunstancias similares, es fundamental analizar en detalle tu caso para determinar si existe responsabilidad y qué opciones legales pueden ejercerse para reclamar la indemnización correspondiente.
Fuente: Málaga Hoy